Skip to main content
RETABLO

Joara

Situado en lo alto del pueblo, en una iglesia sencilla de nave única, el retablo mayor de San Andrés en Joara es una de las joyas del Renacimiento leonés. Restaurado por la Junta de Castilla y León en 1989, conserva intactos todos sus elementos originales, lo que lo convierte en un caso excepcional dentro del arte sacro rural de la provincia.

JOARA

JOARA

JOARA

Arte en La Ruta

Retablo mayor de la Iglesia de San Andrés

Se trata de un retablo de marcado diseño horizontal, compuesto por banco, dos cuerpos y siete calles, separadas por columnas abalaustradas y frisos ricamente decorados con cabezas aladas y bustos masculinos y femeninos. La calle central está ocupada por esculturas de bulto redondo: en el primer cuerpo aparece San Andrés, y en el segundo, la Asunción y Coronación de la Virgen. Las calles extremas también albergan esculturas, representando a los cuatro evangelistas con sus respectivos atributos.

En el centro de la predela se encuentra una magnífica custodia con un relieve de Cristo resucitado, flanqueada por cuatro parejas de santos en pintura:

  • San Juan Evangelista y San Juan Bautista
  • San Andrés y Santiago el Mayor
  • San Pablo y San Pedro
  • Santiago el Menor y San Felipe

Las pinturas del retablo, tanto en la predela como en los cuerpos superiores, fueron contratadas en 1541 al pintor Cristóbal de Colmenares, pintor leonés, quien también se comprometió a dorar la imaginería y la arquitectura del conjunto. Este artista, relacionado con la catedral de León y enterrado en su claustro, dejó en Joara una obra de fuerte influencia flamenca.

El programa iconográfico se organiza en dos niveles:

  • En el primer cuerpo, escenas de la vida y martirio de San Andrés: su milagro en Nicea, predicando el evangelio, su comparecencia ante el procónsul Egeas, y la muerte de San Andrés.
  • En el segundo cuerpo, pasajes de la Pasión y Resurrección de Cristo: Jesús con la Cruz a cuestas, el Llanto sobre Cristo muerto, el azotamiento y la Resurrección. El conjunto culmina con un ático decorado con tres bustos masculinos en relieve, posiblemente representando a Cristo y los dos ladrones.

Por su estado de conservación, su unidad estilística y la calidad de ejecución, este retablo está considerado uno de los mejores exponentes del Renacimiento en la provincia de León.

EXPLORA LA RUTA

Vive el Renacimiento. Descubre lo esencial