Retablo de la Pasión – Capilla de la Cofradía de Jesús Nazareno
RETABLO
Sahagún
Construcción
Siglo
XVIII
Este retablo singular, ubicado en la Capilla de Jesús Nazareno, anexa a la iglesia mudéjar de San Lorenzo, destaca por combinar una estructura barroca del siglo XVIII con elementos escultóricos renacentistas de excepcional calidad. La capilla, actualmente dedicada a la Semana Santa, conserva así uno de los conjuntos más valiosos de arte sacro del siglo XVI en la comarca.
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
SAHAGUN✱
Retablo de la Pasión – Capilla de la Cofradía de Jesús Nazareno
Los bajorrelieves renacentistas proceden del desaparecido Monasterio de Santa María de Trianos, situado a escasos kilómetros de Sahagún. En 1545, doña Isabel de Quiñones encargó el retablo original para su capilla en el monasterio a dos destacados artistas, seguidores de Juan de Juni: Guillermo Doncel, como entallador, y Jean de Angers, como escultor. La obra, que costó 140 ducados, fue parcialmente salvada tras la Desamortización del siglo XIX, momento en el que probablemente fue trasladada a su ubicación actual.
El retablo barroco que hoy lo acoge, fechado en 1730, integra con armonía ocho relieves renacentistas distribuidos en varios niveles. En la predela, destaca el relieve del Entierro de Cristo, flanqueado por los medallones circulares de San Mateo y San Marcos. En el primer cuerpo, junto al crucificado barroco central —conocido como el Cristo de los Entierros—, se sitúan los relieves de la Oración en el Huerto y Jesús con la Cruz a cuestas, acompañados por los medallones de San Lucas y San Juan, respectivamente. El Crucifijo original del retablo se encuentra en la Iglesia de San Esteban de Villamol.
El conjunto culmina en el ático con un imponente Descendimiento de la Cruz, cuya composición recuerda al célebre grupo tallado por Juan de Juni para la fachada del convento de San Marcos de León.
Este retablo es un ejemplo extraordinario de reutilización patrimonial, donde las huellas del Renacimiento conviven con la estética barroca, preservando así una obra fundamental del arte devocional de la comarca.










